Las manos abiertas como mariposas
detenida luz azul en tu frente
muero para dejar sobre tu vientre
el polvo que sobre el polvo reposa.
Muero con tus flores en la quijada
y los dientes rotos como azulejos
mirando mi alma en tus ojos de espejo
matando menos que el frío de espada.
Húmeda mi guarida en tu caverna,
sangra transparente la única estrella
frutos de luna nadan en las aguas
y detenida mi canción aguarda
tu voz, para así ser canción en ella
y en ella tenerte, tenerte cerca.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada